Al día siguiente, después del desayuno, Carlota le pregunto a Ángela por el collar. A lo que ella contestó que había quien pensaba que el collar escondía el misterio de su muerte, ya que tenía una pequeña aguja en el broche, y en el lugar correcto podría haberla matado, pero también sospecharon del bisabuelo, pero lo descartaron ya que en ese momento no estaba en Italia y murió dos años después de pena. A Carlota todo aquello le inquietaba y seguía sin encontrar respuesta, ya que el collar no apareció. Aunque ella decía que todo tenía una solución. Carlota le enseño a Ángela la cuenta del collar que había encontrado en el joyero, pero a ella eso le pareció casi normal. No encontraban explicación para eso ni mucho menos para las flores del jarrón.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada